Tsze-chang preguntó a Confucio acerca de la perfecta virtud. Confucio dijo: «Ser capaz de practicar cinco cosas en todas partes bajo el cielo constituye la perfecta virtud».
Rogó que le dijera cuáles eran, y se le dijo: «La gravedad, la generosidad de alma, la sinceridad, la seriedad y la bondad.
- Si eres grave, no serás tratado con falta de respeto.
- Si eres generoso, te ganarás a todos.
- Si eres sincero, la gente depositará su confianza en ti.
- Si eres serio, lograrás mucho.
- Si eres amable, esto te permitirá emplear los servicios de los demás».