Mǎng Wû preguntó acerca de Tsze-lû, si era perfectamente virtuoso. El Maestro dijo: «No lo sé».
Volvió a preguntar, a lo que el Maestro respondió: «En un reino de mil carros, a Yû se le podría emplear para administrar las levas militares, pero no sé si es perfectamente virtuoso».
—¿Y qué dices de Ch’iû?
El Maestro respondió: «En una ciudad de mil familias, o en un clan de cien carros, Ch’iû podría ser empleado como gobernador, mas no sé si es perfectamente virtuoso».
—¿Qué dices de Ch’ih? El Maestro respondió: «Con su faja ceñida y de pie en una corte, a Ch’ih se le podría emplear para conversar con los visitantes y huéspedes, pero no sé si es perfectamente virtuoso».