El duque Ching, de Ch’î, le preguntó a Confucio acerca del gobierno.
Confucio respondió: «Consiste el gobierno en que el príncipe sea príncipe y el ministro, ministro; en que el padre sea padre y el hijo, hijo».
—¡Bien! —dijo el duque—; si, en verdad, el príncipe no es príncipe, el ministro no es ministro, el padre no es padre, y el hijo no es hijo, aunque tenga mis rentas, ¿puedo disfrutarlas?