ser ni demasiado opaco ni demasiado grueso. > Pues, así como es muy natural que la oscuridad actúe débilmente a través del medio semitransparente, también este medio, si es demasiado grueso, pronto se
168.
Los cristales de las ventanas proyectan una luz amarilla sobre los objetos a través de aquellas partes en las que resultan ser semitransparentes, y estas mismas partes aparecen de color azul si miramos un objeto oscuro a través de ellas.
169.
El vidrio ahumado también puede mencionarse aquí, y debe considerarse asimismo como un medio semiopaco. Muestra el sol de un color más o menos rubí; y, aunque esta apariencia pueda atribuirse al color pardo negruzco del hollín, aún podemos convencernos de que aquí