a modo de imágenes accesorias. Tal imagen accesoria produce una especie de forma doble; salvo que no se separa del objeto principal, aunque pueda decirse que siempre se esfuerza por hacerlo. Son las imágenes secundarias de esta última descripción las que nos ocupan en las apariencias prismáticas.
227.
Una superficie sin límites no muestra apariencia de color al ser refractada (195). Todo lo que se ve debe estar circunscrito por un contorno para producir este efecto. En otras palabras, se requiere una figura, un objeto; este objeto experimenta un cambio aparente de lugar por refracción: sin embargo, el cambio no es completo, ni limpio, ni nítido; sino incompleto, en la medida en que solo se