realidad, estrictamente hablando, es inútil intentar expresar la naturaleza de una cosa de manera abstracta. > Los efectos podemos percibirlos, y una historia completa de esos efectos definiría, de hecho, suficientemente la naturaleza de la cosa misma. En vano intentaríamos describir el carácter de un hombre, pero que se recojan sus actos y se nos presentará una idea de ese
Los colores son actos de la luz; sus modificaciones activas y pasivas: considerados así, podemos esperar de ellos cierta explicación respecto de la luz misma.
Los colores y la luz, es verdad, se encuentran en la más íntima relación entre sí, pero debemos pensar en ambos como pertenecientes a la naturaleza en su conjunto, pues es la naturaleza en su conjunto la que se manifiesta por medio de ellos de un modo especial al sentido de la vista.
La plenitud de la naturaleza se manifiesta a otro sentido de manera similar. Cierresé el ojo, hágase que se excite el sentido del oído, y desde el soplo más leve hasta el estruendo más salvaje, desde el sonido más simple hasta la armonía más elevada, desde el grito más vehemente y apasionado hasta la palabra más apacible de la razón, aun así es la Naturaleza la que habla y manifiesta su presencia, su poder, su vida omnipresente y la inmensidad de sus relaciones; de modo que un ciego a quien le es negado lo infinitamente visible, todavía