cómo la retina se recupera mediante una sucesión de vibraciones tras la potente impresión externa que recibió. (25,
41.
Mediante varias repeticiones de resultado similar, hallé que la duración comparativa de estas apariciones en mi propio caso era la siguiente:—
Miré el círculo brillante durante cinco segundos y luego, tras haber cerrado la abertura, vi el círculo visionario coloreado flotando ante mí.
- Transcurridos trece segundos era totalmente rojo;
- pasaron después veintinueve segundos hasta que todo fue azul, y
- cuarenta y ocho segundos hasta que apareció incoloro.
Cerrando y abriendo el ojo reviví constantemente la imagen, de modo que no desapareció por completo hasta transcurridos siete minutos.
Los futuros observadores podrán encontrar estos períodos más cortos o más largos según tengan la vista más fuerte o más débil (23), pero sería muy notable si, a pesar de tales variaciones, se encontrara que existe una proporción correspondiente en cuanto a la duración relativa.
42.
Pero este notable fenómeno apenas excita nuestra atención cuando observamos una nueva modificación del mismo.
Si recibimos la impresión del círculo brillante como antes, y luego miramos una superficie de gris claro en una habitación moderadamente iluminada, una imagen vuelve a flotar ante nosotros; pero en este caso una oscura: gradualmente está circundada por un borde verde que se extiende poco a poco hacia el interior sobre todo el círculo, como lo hizo el rojo en el caso anterior. Tan pronto como esto