gradualmente, y disminuyen a la vez en nitidez y en tamaño.
26.
Se reducen desde el contorno hacia adentro, y la impresión en algunas personas ha sido que en las imágenes cuadradas los ángulos se van embotando gradualmente hasta que al fin una imagen redonda disminuida flota ante los ojos.
27.
Semejante imagen, cuando su impresión deja de ser observable, puede, inmediatamente después, volver a revivirse en la retina abriendo y cerrando el ojo, excitándolo y descansándolo así alternativamente.
28.
Las imágenes pueden permanecer en la retina en afecciones morbosas del ojo durante catorce, diecisiete minutos, o incluso más tiempo. Esto indica una debilidad extrema del órgano, su incapacidad para recuperarse; mientras que las visiones de personas o