tomado en consideración antes que a los otros colores físicos, fuera del orden que nosotros mismos establecimos. Con todo, antes de abandonar esta rama de nuestra investigación, tal vez sea conveniente exponer las razones que han pesado en nuestro ánimo.
358.
Si es necesaria alguna disculpa por haber tratado la teoría de los colores dióptricos, particularmente los de la segunda clase, con tanta amplitud, debemos señalar que la exposición de cualquier rama del conocimiento debe considerarse en parte en referencia a la importancia intrínseca del tema, y en parte en referencia a las necesidades particulares de la época en que se emprende la investigación. En nuestro propio caso, nos vimos obligados a tener ambas consideraciones constantemente a la