El autor ha obtenido, sin embargo, un gran placer de la prosecución de su tarea: pero como es solo la intención la que se presenta a la mente como un todo, mientras que la ejecución se lleva a cabo por lo general porción a porción, se ve obligado a admitir que en lugar de una historia solo proporciona materiales para ella. Estos materiales consisten en traducciones, extractos, comentarios originales y prestados, indicios y notas; una colección, en suma, que, si no responde a todo lo que se requiere, tiene al menos el mérito de haber sido hecha con seriedad e interés. Por último, tales materiales —no del todo intactos, es verdad, pero aun así no agotados— pueden resultar más satisfactorios para el lector reflexivo en el estado en que se encuentran, ya que este puede combinarlos fácilmente según su propio criterio.
Esta tercera parte, que contiene la historia de la ciencia, no concluye, sin embargo, de este modo el tema: se añade una cuarta porción suplementaria5. Esta contiene una recapitulación o revisión; con vistas a la cual, principalmente, los párrafos van numerados como encabezados. En la ejecución de una obra de este género, algunas cosas pueden olvidarse, otras se omiten por necesidad, para no distraer la atención, a algunas solo se puede llegar como corolarios, y otras pueden requerir ser ejemplificadas y verificadas: por todas estas razones, los apéndices, las adiciones y las correcciones son