superficies coloreadas.
566.
Lo que se ve en estas circunstancias es bastante simple.
- En primer lugar, hay que recordar que los colores prismáticos son mucho más vivos que los colores de la superficie sobre la que se proyectan.
- En segundo lugar, debemos considerar que los colores prismáticos pueden ser homogéneos o heterogéneos respecto a la superficie receptora.
En el primer caso, la superficie los intensifica y realza, y a su vez resulta realzada, del mismo modo que una piedra de color se luce sobre una lámina de igual color. En el caso contrario, cada uno corrompe, altera y destruye al otro.
567.
Estos experimentos pueden repetirse con vidrios de colores, haciendo que la luz del sol brille a