de mencionar, o la granza llevada a su tonalidad más intensa, ya no muestran su propio color; por el contrario, en su superficie se observa un brillo metálico decidido, en el que aparece el color complementario fisiológico.
579.
Todo buen añil exhibe un color cobrizo en su fractura, circunstancia que se tiene en cuenta, como característica conocida, en el comercio.
Asimismo, el añil sobre el que ha actuado el ácido sulfúrico, si se aplica en capa espesa o se deja secar de modo que no se pueda ver ni el papel blanco ni la porcelana a través de él, exhibe un color que se aproxima al anaranjado.
580.
El vivo colorete español, probablemente preparado a partir de la