oscuro (A).18 Se produce un desplazamiento con respecto a este objeto si aparentemente extendemos su contorno desde el centro aumentándolo. Esto puede hacerse con cualquier vidrio convexo, y en este caso vemos un borde azul (B).
200.
Podemos, al parecer, contraer la circunferencia de un mismo disco luminoso hacia el centro disminuyendo el objeto; el borde aparecerá entonces amarillo (C). Esto puede hacerse con un vidrio cóncavo, el cual, sin embargo, no debe estar desbastado delgado como las gafas comunes, sino que debe tener cierto grosor. Sin embargo, para realizar este experimento de inmediato con el vidrio convexo, introdúzcase un disco negro más pequeño dentro del disco luminoso sobre un fondo negro. Si magnificamos el disco negro sobre