cambio aparente de un objeto por refracción, es siempre el más ancho, y en adelante lo llamaremos cenefa; el color que permanece junto al contorno es el más estrecho, y a este lo llamaremos borde.
213.
Si movemos un límite oscuro hacia una superficie clara, el borde amarillo más ancho va al frente, y el borde amarillo-rojizo, más estrecho, sigue de cerca al contorno.
Si movemos un límite claro hacia una superficie oscura, el borde violeta más ancho va al frente, y el borde azul, más estrecho, le sigue.
214.
Si el objeto es grande, su centro permanece sin color. Su superficie interior debe considerarse entonces como ilimitada (195): está desplazada, pero no alterada de otro