deslumbramiento total de la retina corresponde con la de un objeto brillante y circunscrito. El color rojo que ven las personas deslumbradas por la nieve pertenece a esta clase de fenómenos, así como el color verde singularmente hermoso que los objetos oscuros parecen adoptar después de mirar fijamente durante un buen rato un papel blanco bajo el sol. Los detalles de tales experimentos podrán ser investigados en el futuro por aquellos cuyos jóvenes ojos sean capaces de soportar tales pruebas más allá por el bien de la ciencia.
46.
Con estos ejemplos podemos clasificar también las letras negras que con la luz de la tarde aparecen rojas. Quizá podríamos incluir en la misma categoría la historia de que aparecieron gotas de sangre en la mesa en la que Enrique IV de Francia se había sentado con el duque de Guisa para jugar a los dados.
V.
# OBJETOS DE COLOR.
47.
Hemos visto hasta ahora los colores fisiológicos que se manifiestan en la postvisión de objetos claros incoloros, y también en la postvisión de la claridad incolora general; encontraremos ahora apariencias análogas si se presenta un color determinado al ojo: al considerar esto, todo lo que se ha detallado hasta ahora debe estar presente en nuestra memoria.
48.
La impresión de los objetos coloreados permanece en el ojo como la de los incoloros, pero en este caso la energía de la retina, estimulada como está para producir el