este color; de igual modo, un amarillo intenso, tal como aparece sobre el satén, tiene un efecto magnífico y noble.
768.
Nuevamente, la experiencia nos enseña que el amarillo produce una impresión cálida y agradable. De ahí que en la pintura pertenezca al lado iluminado y enérgico.
769.
Esta impresión de calidez puede experimentarse de un modo muy vivo si miramos un paisaje a través de un vidrio amarillo, particularmente en un gris día de invierno. El ojo se alegra, el corazón se ensancha y anima, un fulgor parece exhalarse inmediatamente hacia nosotros.
770.
Si, sin embargo, este color en su estado puro y brillante es agradable y regocijante, y en su máxima potencia es sereno y noble,