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nydus/The Life and Opinions of Tristram Shandy, GentlemanPublic
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Table of Contents

XIV

Al examinar las capitulaciones matrimoniales de mi madre, con el fin de aclararme a mí mismo y al lector un punto que es necesario dilucidar antes de que podamos avanzar un paso más en esta historia, tuve la buena fortuna de dar con justo lo que buscaba antes de llevar día y medio de lectura seguidas, ⸺lo cual bien podría haberme tomado un mes; ⸺lo que demuestra claramente que cuando un hombre se sienta a escribir una historia, ⸺aunque no sea más que la historia de Jack Hickathrift o de Pulgarcito, ⸺sabe tanto como sus talones acerca de los tropiezos y malditos obstáculos que ha de encontrar en su camino, ⸺o la gran milonga en la que puede verse metido, por una digresión u otra, antes de que todo concluya.

Si un historiógrafo pudiera llevar su historia adelante, tal como un arriero conduce a su mula, ⸺en línea recta; ⸺por ejemplo, desde Roma hasta Loreto, sin volver jamás la cabeza ni a diestra ni a siniestra, ⸺podría atreverse a pronosticarle a uno, con una hora de exactitud, cuándo llegará al final de su viaje; ⸺pero el asunto es, moralmente hablando, imposible: pues, si es un hombre con un mínimo de espíritu, tendrá que hacer cincuenta desviaciones de la línea recta con este o aquel grupo a su paso, las cuales de ningún modo podrá evitar.

Se le presentarán continuamente vistas y paisajes que le saldrán al paso y le atraerán la mirada, los cuales no podrá dejar de contemplar deteniéndose como si tuviera alas; además, tendrá varias

Cuentas a conciliar:

Anécdotas para ligar:

Inscripciones por descifrar:

Historias para entrelazar:

Tradiciones que tamizar:

Personajes a los que recurrir:

Panegíricos para pegar en esta puerta;

Pasquines, por añadidura:⁠—De todo lo cual tanto el hombre como su mula están muy exentos. Para resumirlo todo; hay archivos en cada etapa para ser consultados, y rollos, registros, documentos y genealogías interminables, a cuya lectura la justicia le llama a detenerse de vez en cuando:⁠—En resumen, esto no tiene fin;⁠—por mi parte, declaro que llevo ya seis semanas en ello, yendo tan deprisa como me es posible,⁠—y todavía no he nacido:⁠—apenas he podido, y eso es todo, contarles cuándo sucedió, pero no cómo;⁠—de modo que ya ven que la cosa está aún muy lejos de consumarse.

Estas imprevistas interrupciones, que confieso no tenía idea de que se producirían cuando partí por primera vez;⁠—pero que, estoy convencido ahora, antes aumentarán que disminuirán a medida que avance,⁠—me han sugerido una ocurrencia que he decidido seguir;⁠⸺⁠y es,⁠—no tener prisa; sino marchar pausadamente, escribiendo y publicando dos volúmenes de mi vida cada año;⁠⸺⁠lo cual, si se me permite seguir tranquilamente y puedo hacer un trato tolerable con mi librero, continuaré haciendo mientras viva.

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