Vivimos en un mundo acosado por todas partes de misterios y enigmas—y de ahí que no importe—por lo demás parece extraño que la Naturaleza, que hace todo tan bien para responder a su destino, y rara vez o nunca yerra, a menos que sea por pasatiempo, al dar tales formas y aptitudes a cuanto pasa por sus manos, que ya sea que destine algo para el arado, la caravana, el carro—o cualquier otra criatura que modele, no importa que sea el pollino de un asno, tienes la seguridad de tener la cosa que querías; y que al mismo tiempo patine tan eternamente como lo hace al hacer algo tan simple como un hombre casado.
Ya sea en la elección del barro⸺o en que con frecuencia se arruina en la cocción; por un exceso de la cual un marido puede resultar demasiado tosco (ya sabéis) por un lado⸺o no lo bastante, por defecto de calor, por el otro⸺o ya sea que esta gran Artífice no sea tan atenta a las pequeñas exigencias platónicas de aquella parte de la especie, para cuyo uso está fabricando esto⸺o que Su Señoría a veces apenas sepa qué clase de marido servirá⸺no lo sé: lo hablaremos después de cenar.
Basta con que ni la observación en sí misma, ni el razonamiento sobre ella, vengan al caso en absoluto⸺sino más bien en su contra⸺; puesto que, en lo que respecta a la idoneidad de mi tío Toby para el estado matrimonial, nada pudo haber sido mejor: ella lo había formado de la mejor y más benévola arcilla⸺lo había templado con su propia leche y soplado en él el más dulce espíritu⸺lo había hecho del todo apacible, generoso y humano⸺había llenado su corazón de confianza y seguridad, y dispuesto cada pasaje que conducía a él para la comunicación de los más tiernos oficios⸺había considerado además las otras causas para las cuales fue ordenado el matrimonio⸺
Y en consecuencia
La donación no fue derrotada por la herida de mi tío Toby.
Ahora bien, este último artículo era algo apócrifo; y el Diablo, que es el gran perturbador de nuestras creencias en este mundo, había suscitado dudas en el cerebro de la señora Wadman acerca de él; y como un auténtico diablo que era, había hecho su propio trabajo al mismo tiempo, al reducir la virtud de mi tío Toby en tal asunto a meras botellas vacías, callos, calzones abultados y zapatillas.