⸺¡Boulogne!⸺¡ja!⸺así que ya estamos todos reunidos⸺deudores y pecadores ante el cielo; un grupo alegre el nuestro—pero no puedo quedarme a apurarlo con vosotros—me persiguen como a cien demonios y me darán alcance antes de que apenas pueda mudar de caballos:—por el amor de Dios, daos prisa—Es por alta traición, dijo muy bajito un hombre muy pequeño, susurrándole lo más bajo que pudo a un hombre muy alto que estaba a su lado—O si no por asesinato; dijo el hombre alto—¡Bien tirado, pares y nones!, dije yo. No; dijo un tercero, el caballero ha estado cometiendo⸺.
¡Ah! ¡mi querida niña!, dije, al pasar ella ligera de sus maitines—, tienes el rostro tan rosado como la mañana (pues el sol estaba saliendo, lo que hacía el cumplimento más gentil)—; No; no puede ser eso, replicó un cuarto⸺(ella me hizo una reverencia—yo le besé la mano)—es una deuda, continuó él: Es sin duda por una deuda, replicó un quinto; Yo no pagaría las deudas de ese caballero, replicó As , por mil libras; ni yo, replicó Seis , por seis veces esa suma—¡Bien tirado, Seis-as ! ¡otra vez!, dije yo;—pero no tengo más deuda que la deuda de la Naturaleza , y solo le pido paciencia a ella, y le pagaré hasta el último cuarto que le debo⸺¿Cómo podéis ser tan empedernida, Señora , para arrestar a un pobre viajero que va su camino sin molestar a nadie en sus asuntos legítimos? detened a ese sinvergüenza de espantapecados con cara de muerte y trancos largos, que viene galopando tras de mí—nunca me habría seguido de no ser por vos—si es tan solo por una o dos postas, tan solo para sacarle ventaja, os lo suplico, señora—hacedlo, entrañable dama—
⸺A fe de mío, es una gran lástima —dijo mi hostelero irlandés— que toda esta buena galantería se pierda, pues la joven ha estado apartándose de su alcance todo el tiempo.⸺
⸺¡Tonto! dije yo.
⸺¿Así que no le queda nada más por ver en Boulogne que valga la pena?
—¡Por Dios! Ahí está el mejor Seminario de Humanidades ⸺
—No puede haber uno mejor; dije yo.