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nydus/At the Mountains of MadnessPublic
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Table of Contents

I

fue, tal como han señalado los periódicos, uno de los varios vuelos de observación, durante otros de los cuales intentamos discernir nuevos accidentes topográficos en zonas no alcanzadas por exploradores anteriores.

Nuestros primeros vuelos fueron decepcionantes en este último aspecto, si bien nos ofrecieron algunos magníficos ejemplos de los espejismos, tan ricos en fantasía como engañosos, de las regiones polares, de los cuales nuestro viaje por mar nos había deparado algunos breves anticipos.

Montañas lejanas flotaban en el cielo como ciudades encantadas, y a menudo el mundo blanco entero se disolvía en una tierra de oro, plata y escarlata de sueños dunsonianos y expectativa aventurera bajo la magia del sol de medianoche, que rozaba el horizonte.

En los días nublados teníamos considerables dificultades para volar, debido a la tendencia de la tierra nevada y el cielo a fundirse en un único y místico vacío opalino, sin horizonte visible que marcara la unión de ambos.

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