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nydus/Jeeves StoriesPublic
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La tía Ágatha mete la pata

a su poder?

“How?” I said. “Because she jolly well stole them. Pinched them! Swiped them! Because that’s how she makes her living, dash it⁠—palling up to unsuspicious people in hotels and sneaking their jewellery. I don’t know what her alias is, but her bally brother, the chap whose collar buttons at the back, is known in criminal circles as Soapy Sid.”

Parpadeó.

“¡La señorita Hemmingway una ladrona! Yo… yo…”

Se detuvo y me miró con debilidad. —¿Pero cómo te las arreglaste para recuperar las perlas, querido Bertie?

—No importa —dije con frialdad—. Tengo mis métodos. Saqué fuerzas de flaqueza, recé una breve oración y le arreé justo en el tórax.

—Debo decir, tía Agatha, rayos y centellas —dije con severidad—, que me parece que has sido infamemente descuidada. Hay un aviso impreso en cada dormitorio de este establecimiento que dice que hay una caja fuerte en la oficina del gerente donde se deben guardar las joyas y objetos de valor, y tú lo ignoraste por completo. ¿Y cuál es el resultado? El primer ratero que pasó por aquí simplemente entró en tu habitación y te afanó las perlas. Y en vez de admitir que fue entera culpa tuya, te pusiste a morderle el hígado a este pobre hombre. Has sido muy, muy injusta con este pobre hombre.

—Sí, sí —se lamentó el pobre hombre.

—¿Y esta muchacha desafortunada, qué hay de ella? ¿De qué se las da? La has acusado de robar las

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