Así ocurre también con las hormigas, cuyas diversas castas de obreras suelen ser perfectamente distintas; pero en algunos casos, como veremos más adelante, las castas están unidas entre sí por variedades finamente graduadas. Lo mismo sucede, según he observado yo mismo, con algunas plantas dimorfas.
Ciertamente al principio parece un hecho de lo más notable que una misma mariposa hembra tenga la facultad de producir al mismo tiempo tres formas hembras distintas y un macho; y que una planta hermafrodita produzca a partir de la misma cápsula seminal tres formas hermafroditas distintas, que portan tres clases diferentes de hembras y tres o incluso seis clases diferentes de machos.
Sin embargo, estos casos no son más que exageraciones del hecho común de que la hembra produce descendencia de dos sexos que a veces difieren entre sí de un modo maravilloso.