perfecto en su forma e inexpugnable en su precisión, y se resume en una fórmula a partir de la cual se pueden deducir todos los fenómenos, y que debe permanecer siempre como la fórmula cardinal de la electrodinámica». Electricity and Magnetism, Clerk Maxwell, Vol. II, cap. iii.
Las monumentales leyes de la inducción entre corrientes y entre corrientes e imanes fueron descubiertas por Michael Faraday en 1831–82.
A Faraday le preguntaron: "Para qué sirve este descubrimiento?". Él contestó: "Para qué sirve un niño; se convierte en un hombre".
El niño de Faraday se ha convertido en un hombre y es ahora la base de todas las aplicaciones modernas de la electricidad.
Faraday también reorganizó toda la concepción teórica de la ciencia. Sus ideas, que no habían sido comprendidas del todo por el mundo científico, fueron ampliadas y plasmadas en una forma directamente matemática por Clerk Maxwell en 1873.
Como resultado de sus investigaciones matemáticas, Maxwell reconoció que, bajo ciertas condiciones, las vibraciones eléctricas debían propagarse. Sugirió de inmediato que las vibraciones que forman la luz son eléctricas. Esta sugerencia ha sido verificada desde entonces, de modo que ahora toda la teoría de la luz no es más que una rama de la gran ciencia de la electricidad.
También Hertz, a
En 1888, Hertz, partiendo de las ideas de Maxwell, logró producir vibraciones eléctricas mediante métodos eléctricos directos. Sus experimentos son la base de nuestra telegrafía sin hilos.
En años más recientes se han hecho descubrimientos aún más fundamentales, y la ciencia sigue creciendo en importancia teórica y en interés práctico.
Este rápido esbozo de su progreso ilustra cómo, mediante la introducción gradual de las ideas teóricas pertinentes, sugeridas por el experimento y que a su vez sugieren nuevos experimentos, toda una masa de fenómenos aislados e incluso triviales se funde en una ciencia coherente, en la cual los resultados de deducciones matemáticas abstractas, que parten de unas pocas leyes supuestas y sencillas, proporcionan la explicación al complejo enmarañado del curso de los acontecimientos.
Por fin, yendo más allá de las ciencias particulares del electromagnetismo y de la luz, podemos generalizar aún más nuestro punto de vista y dirigir nuestra atención hacia el desarrollo de la física matemática considerada como un gran capítulo del pensamiento científico.
En primer lugar, ¿cuál es, en sus rasgos más esenciales, la historia de su desarrollo?
No comenzó como una sola ciencia, ni como el producto de un solo grupo de hombres. Los pastores caldeos observaban los cielos, los agentes del gobierno en Mesopotamia y Egipto medían la tierra, sacerdotes y filósofos meditaban sobre la naturaleza general de todas las cosas. La gran masa de las operaciones de la naturaleza parecía debida a fuerzas misteriosas e insondables.