Pero no debo permitir que cuestiones de política de la Junta Escolar me desvíen de mi tema.
Bastante se ha dicho, confío, para demostrar que el Reconocimiento por el Tacto no es un proceso tan tedioso ni indeciso como se podría haber supuesto; y es obviamente más digno de confianza que el Reconocimiento por el oído.
Aun así subsiste, como se ha señalado más arriba, la objeción de que este método no carece de peligro. Por esta razón, muchos en las clases medias y bajas, y todos sin excepción en los órdenes Poligonal y Circular, prefieren un tercer método, cuya descripción se reservará para la próxima sección.