CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
Página 53 de 140
Table of Contents

VIII. De la antigua práctica de la pintura

a ciudades enteros de golpe a la nueva cultura. Pero manifiestamente este adagio no se aplicaba a nuestros Sacerdotes y mujeres. Estas últimas solo tenían una faceta, y por lo tanto⁠—hablando en plural y con pedantería⁠— ninguna faceta . Los primeros⁠—si al menos querían hacer valer su pretensión de ser real y verdaderamente Círculos, y no meros Polígonos de clase alta con un número infinitamente grande de facetas infinitesimalmente pequeñas⁠—tenían la costumbre de jactarse (lo que las mujeres confesaban y deploraban) de que ellos tampoco tenían facetas, estando bendecidos con un perímetro de una sola línea, o, en otras palabras, una circunferencia. De ahí vino que estas dos clases no pudiesen ver fuerza alguna en el llamado axioma sobre que «la Distinción de Facetas implica Distinción de Color»; y cuando todos los demás habían sucumbido a las fascinaciones de la decoración corporal, los Sacerdotes y las mujeres fueron los únicos que permanecieron puros de la contaminación de la pintura.

Inmorales, licenciosos, anárquicos, acientíficos⁠—llamadlos como queráis⁠—, con todo, desde un punto de vista estético, aquellos días antiguos de la Revuelta del Color fueron la infancia gloriosa del arte en Planilandia⁠—una infancia que, ay, nunca maduró hasta la edad adulta, ni siquiera alcanzó la flor de la juventud.

Vivir era entonces de por sí un deleite, porque vivir implicaba ver. Incluso en una pequeña reunión, la compañía era un placer para la vista; se dice que los matices ricamente variados de la concurrencia en una iglesia o teatro resultaron más de una vez demasiado distractores para nuestros más grandes maestros y actores; pero se dice que lo más arrebatador de todo era la indescriptible magnificencia de una revista militar.

La visión de una línea de batalla de veinte mil Isósceles cambiando repentinamente de frente y cambiando el negro sombrío de sus bases por el naranja y el púrpura de los dos lados que comprenden su ángulo

53