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nydus/Short FictionPublic
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IV. La Sabia

temblando, pues ahora recordaba los horrores de la noche anterior. Esta vez no durmió en absoluto, sino que pasó las largas horas con un terror angustioso, pues los ruidos eran peores que antes. Juró que no volvería a pasar otra noche en un cobertizo viejo, odioso y encantado como aquel por todas las mujeres feas, brujas y ogros del ancho mundo. Por la mañana, sin embargo, se quedó dormida y se despertó tarde.

Breakfast was of course her first thought, after which she could not avoid that of work. It made her very miserable, but she feared the consequences of being found with it undone.

A few minutes before noon, she actually got up, took her pinafore for a duster, and proceeded to dust the table. But the wood-ashes flew about so, that it seemed useless to attempt getting rid of them, and she sat down again to think what was to be done.

But there is very little indeed to be done when we will not do that which we have to do.

Su primer pensamiento fue huir al instante, mientras el sol estaba alto, y cruzar el bosque antes de que cayera la noche. Se imaginaba que le sería fácil desandar el camino por el que había venido y regresar a casa, al palacio de su padre.

Pero ni el viajero más experimentado del mundo puede jamás desandar el camino por el que la sabia mujer lo ha traído.

Se levantó y fue hacia la puerta. ¡Estaba cerrada con llave!

¿Qué querría decir la anciana al decirle que no saliera de la cabaña?

Estaba indignada.

La sabia mujer había querido ponérselo difícil, pero no imposible. Antes de que la princesa, sin embargo, pudiera encontrar la salida, oyó una

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