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nydus/Short FictionPublic
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El Pintor Cruel

Sin duda, el pintor tenía suficiente experiencia y perspicacia como para percibir que él sufría intensamente; mas quería ver el sufrimiento encarnado en signos externos, llevándolo dentro de la región sobre la cual su lápiz ejercía dominio.

Continuó, por lo tanto, probando una cosa tras otra, y llevando al pobre joven a la agonía; hasta que a sus otros sufrimientos se sumaron, a la postre, los de la salud quebrantada; un hecho que se manifestaba de manera bastante evidente aun para Teufelsbürst, aunque sus signos no fuesen del tipo que él deseaba principalmente. Pero Karl lo soportó todo con valentía.

Mientras tanto, por diversas razones, apenas salía de la casa.

Debo interrumpir ahora el curso de mi historia para introducir otro elemento.

Unos pocos años antes de la época de mi relato, cierto zapatero de la ciudad había muerto en circunstancias más que sugerentes de suicidio. Fue enterrado, sin embargo, con tales precauciones que transcurrieron seis semanas antes de que estallara el rumor de los hechos; a raíz de dicho rumor, y no antes, empezaron a circular los más espantosos informes, respaldados por lo que a los habitantes de Praga les parecía una evidencia incontestable.⁠—Un espectro del difunto se apareció a multitud de personas, haciendo horribles travesuras y ocasionando una consternación indescriptible en toda la ciudad. Esto continuó hasta que al fin, unos ocho meses después de su entierro, los magistrados mandaron desenterrar su cuerpo; el cual fue hallado exactamente en la condición de los cuerpos de aquellos que en los países orientales de Europa son llamados «vampiros». Enterraron el cadáver bajo la horca; pero ni el

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