El que se dedica al aprendizaje (busca) día a día aumentar (su conocimiento); el que se dedica al Tao (busca) día a día disminuir (su hacer).
Lo disminuye y vuelve a disminuirlo, hasta llegar a no hacer nada (adrede). Habiendo llegado a este punto de la no-acción, no hay nada que no haga.
El que obtiene como propio todo lo que hay bajo el cielo lo hace sin tomarse ninguna molestia (con ese fin). Si uno se toma molestias (con ese fin), no es capaz de obtener como propio todo lo que hay bajo el cielo.