Si alguien deseara obtener el reino para sí mismo, y lograrlo mediante lo que hace, veo que no tendrá éxito. El reino es algo semejante a un espíritu, y no puede conseguirse mediante la acción activa. Quien así pretenda ganarlo lo destruye; quien pretenda retenerlo en su puño lo pierde.
El curso y la naturaleza de las cosas es tal que
- Lo que estaba delante ahora está detrás;
- Lo que calentaba de pronto helado lo hallamos.
La fuerza es de la debilidad a menudo el despojo; La riqueza en ruinas se burla de nuestro esfuerzo.
Por tanto, el sabio se aparta del esfuerzo excesivo, de la extravagancia y de la indulgencia fácil.