El Tao que puede caminarse no es el Tao eterno e inmutable. El nombre que puede nombrarse no es el nombre eterno e inmutable.
(Concebido como) carente de nombre, es el Origen del cielo y de la tierra; (concebido como) provisto de nombre, es la Madre de todas las cosas.
Siempre sin deseo debemos ser hallados, Si su profundo misterio queremos sondear; Mas si el deseo siempre dentro de nosotros está, Su franja exterior es todo lo que veremos.
Bajo estos dos aspectos, es en verdad lo mismo; pero a medida que tiene lugar el desarrollo, recibe nombres distintos. Juntos los llamamos el Misterio. Allí donde el Misterio es más profundo es la puerta de todo lo sutil y maravilloso.