Quien en las guerras del Tao diestro es, ninguna porte marcial adopta; quien con más buena voluntad combate, a la ira nunca recurre.
Quien vence mas aún de sus enemigos se aparta; aquel cuyas órdenes más se cumplen, humildemente ejerce su arte.
Así decimos: «Jamás compite, Y en eso reside su poder».
Así decimos: «Las voluntades de los hombres doblega, Para que con él se unan».
Así decimos: «Sus fines son como los del Cielo, Ningún sabio de la antigüedad más brillante».