Más vale dejar una vasija vacía que intentar llevarla cuando está llena.
Si sigues afilando una punta que ya ha sido afilada, la punta no podrá conservar su filo por mucho tiempo.
Cuando el oro y el jade llenan el salón, su poseedor no puede mantenerlos a salvo.
Cuando la riqueza y los honores conducen a la arrogancia, esto atrae su propio mal.
Cuando la obra está hecha y el nombre comienza a distinguirse, retirarse en la oscuridad es el camino del Cielo.