(Es el modo del Tao) obrar sin (pensar en) la acción; dirigir los asuntos sin (sentir la) molestia de ellos; saborear sin discernir ningún sabor; considerar lo pequeño como grande, y lo poco como mucho; y retribuir la injuria con bondad.
(El maestro de esto) anticipa las cosas difíciles mientras son fáciles, y hace las cosas que llegarían a ser grandes mientras son pequeñas.
Todas las cosas difíciles en el mundo surgen con seguridad de un estado previo en el que eran fáciles, y todas las cosas grandes de uno en el que eran pequeñas.
Por tanto, el sabio, si bien nunca hace lo que es grande, es capaz por esa razón de lograr las cosas más grandes.
Quien promete a la ligera ciertamente cumple muy poca fe; quien continuamente piensa que las cosas son fáciles ciertamente las encontrará difíciles.
Por eso el sabio ve dificultad aun en lo que parece fácil, y así nunca tiene ninguna dificultad.