El gobierno que parece más imprudente, A menudo el mayor bien al pueblo provee; Aquel que se entromete, que de todo toca, O obrará mal, y decepción traerá.
¡Miseria!—¡la felicidad se halla a su lado! ¡Felicidad!—¡la miseria acecha bajo ella! ¿Quién sabe en qué vendrá a parar una u otra al final?
¿Hemos de prescindir entonces de la corrección? El (método de) corrección se convertirá a su vez en distorsión, y lo bueno que hay en él se convertirá a su vez en maldad. El engaño del pueblo (al respecto) ha persistido en verdad durante mucho tiempo.
Por tanto, el sabio es (como) un cuadrado que no corta a nadie (con sus ángulos); (como) una esquina que no hiere a nadie (con su filo). Es recto, pero no se permite licencias; es brillante, pero no deslumbrante.