Treinta radios concurren al único cubo; pero es en el espacio vacío (para el eje) donde estriba la utilidad de la rueda.
Se modela arcilla para hacer vasijas; pero es en su oquedad vacía donde estriba su utilidad.
Se abren puertas y ventanas (en las paredes) para formar una habitación; pero es en el espacio vacío (de su interior) donde estriba su utilidad.
Por tanto, lo que tiene existencia (positiva) sirve para una adaptación provechosa, y lo que no la tiene, para la utilidad (real).