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nydus/The Divine ComedyPublic
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Canto XVIII

Si habló más, o calló, no lo sé, pues ya había pasado tan lejos de nosotros; pero esto oí, y retenerlo me agradó. Y aquel que en toda necesidad era mi socorro dijo: «Vuélvete hacia acá; mira a dos de ellos que vienen clavando los dientes en la desidia». A la zaga de todos gritaban: «Antes fueron muertos los pueblos a quienes se abrió el mar, que sus herederos vieran el Jordán; y aquellos que no soportaron el cansancio hasta el final, con el hijo de Anquises, se entregaron a una vida sin gloria». Luego, cuando aquellas sombras estuvieron tan separadas de nosotros que ya no podían ser vistas, un nuevo pensamiento entró en mí, del cual nacieron otros muchos y diversos; y así decaí de uno en otro que de ensoñación cerré los ojos, y la meditación se trocó en sueño.

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