previsión aquí no me engaña, Estarán tristes antes de que tenga barba El que ahora es acunado para dormir con nanas. > Oh, hermano, no te escondas ya más de mí; Mira que no solo yo, sino toda esta gente Está mirando allí
A quien yo dije: «Si la mente traes a la memoria lo que fuiste y fui, aún pesará la hora presente. Él que va ante mí, me ha sacado de aquella vida, hace dos días, cuando se mostró la hermana de aquel otro» —y al sol apunté—. «Por la noche profunda de los verdaderos muertos me ha traído este con su carne verdadera que lo sigue. De allí sus auxilios me han guiado, subiendo y girando siempre por el monte que endereza a los que el mundo torció. Dice que me acompañará hasta donde estará Beatriz; allí me conviene quedar sin él. Este es Virgilio, que tal me dice» —y a él le apunté—; «el otro es la sombra por quien hace poco tembló cada cuesta vuestro reino, que de sí lo descarga».