esposa, y de aquel lugar se derivó tu apellido. Seguí después al Emperador Conrado, y él me armó caballero de su milicia, tanto le agradé con mis obras nobles. Seguí en su séquito contra la iniquidad de aquella ley, cuyo pueblo usurpa vuestra justa posesión, por culpa de vuestro Pastor. Allí por aquella raza execrable fui liberado de los lazos del mundo falaz, cuyo amor mancha a muchas almas, y del martirio vine a esta paz”.
Table of Contents
Canto XV
342