Por consiguiente, es posible transformar una radiación perfectamente arbitraria —que existe al principio en la cavidad evacuada con paredes perfectamente reflectoras bajo consideración— en radiación negra mediante la introducción de una partícula minúscula de carbono.
El rasgo característico de este proceso es que el calor de la partícula de carbono puede ser tan pequeño como queramos, en comparación con la energía de radiación contenida en la cavidad de magnitud arbitraria.
De ahí que, de acuerdo con el principio de la conservación de la energía, la energía total de la radiación permanezca esencialmente constante durante el cambio que tiene lugar, porque los cambios en el calor de la partícula de carbono pueden despreciarse por completo, incluso si sus cambios de temperatura fuesen finitos. Aquí la partícula de carbono ejerce únicamente una acción desencadenante (auslösend).
A partir de entonces, las intensidades de los haces de diferentes frecuencias originalmente presentes y que tienen diferentes frecuencias, direcciones y diferentes estados de polarización cambian a expensas los unos de los otros, de forma correspondiente al paso del sistema de un estado de radiación menos estable a uno más estable o de un estado de menor entropía a un estado de mayor entropía.
Desde un punto de vista termodinámico este proceso es perfectamente análogo, dado que el tiempo necesario para el proceso no es esencial, al cambio producido por una chispa diminuta en una cantidad de gas oxihídrico o por una pequeña gota de líquido en una cantidad de vapor sobresaturado.
En todos estos casos, la magnitud de la perturbación es sumamente pequeña y no puede compararse con la magnitud de las energías que experimentan los cambios resultantes, de modo que al aplicar los dos principios de la termodinámica no es necesario considerar la causa de la perturbación del equilibrio: la partícula de carbono, la chispa o la gota.
Se trata siempre de un caso en el que un sistema pasa de un estado más o menos inestable a uno más estable, en el cual, según el primer principio de la termodinámica, la energía del sistema permanece constante y, según el segundo principio, la entropía del sistema aumenta.
[Deducciones De La Electrodinámica]IIDeducciones De La Electrodinámica Y De La Termodinámica