De repente un grito fuerte, como el de un sonámbulo, medio despertado, algo acerca de
Stormed at with shot and shell cantado con la máxima intensidad en su oído, hizo que se volviera con aprensión para ver si alguien lo había oído. Solo Lily Briscoe, se alegró de comprobar; y eso no importaba.
Pero la visión de la muchacha de pie al borde del césped pintando se lo recordó; se supo que debía mantener la cabeza lo más posible en la misma posición para el cuadro de Lily. ¡El cuadro de Lily! La señora Ramsay sonrió. Con sus ojitos chinos y su cara arrugada, jamás se casaría; uno no podía tomarse muy en serio su pintura; pero era una criatura independiente y pequeñita, a la señora Ramsay le gustaba por eso, y así, recordando su promesa, inclinó la cabeza.