señor Carmichael pasó arrastrando los pies, con sus zapatillas amarillas, y algún demonio en su interior hizo necesario que ella le gritara, al pasar él,
—¿Entra, señor Carmichael?
señor Carmichael pasó arrastrando los pies, con sus zapatillas amarillas, y algún demonio en su interior hizo necesario que ella le gritara, al pasar él,
—¿Entra, señor Carmichael?