¿No es más que probable que la supuesta confesión que James McParland, de la Agencia Pinkerton, arrancó al convicto Harry Orchard, y en cuya virtud le gustaría colgar al presidente Charles Moyer, al secretario tesorero Wil-
El espía laboral de Pinkerton. 87
Ham D. Haywood y George A. Pettibone, de la Federación Occidental de Mineros, por el asesinato del exgobernador Steunenberg de Idaho, ¿está a la altura de la confesión de Charles McKinney?
Deje el lector que juzgue por sí mismo por ahora. Pronto estudiaremos y analizaremos esos asuntos.