general y directores; en resumen, todo el personal ejecutivo de la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton.
Los subintendentes se reúnen cada tarde entre las cinco y las seis en el despacho del superintendente, donde, presididos por este, cumplen con el trámite de tomar el «tiempo».
En su sentido más simple, tomar tiempo significaría meramente cargar a cada cliente el jornal diario habitual del operario a su servicio; pero tomado en un sentido más amplio, y tal como se entiende en las oficinas de la Agencia, tomar tiempo tiene un significado más profundo.
Además de facturar a cada cliente el tiempo del operario que trabaja para él, cada asistente informa al superintendente sobre cómo se desenvuelven los operarios a su cargo y si su trabajo es o no satisfactorio.
De este modo, el superintendente se mantiene informado diariamente de las actividades de cada operario que trabaja desde su oficina.