of Miners, mientras que los mineros del carbón, o mejor dicho, aquellos mineros del carbón que se atreven a pertenecer a un sindicato, son miembros de locales bajo la jurisdicción de la United Mine Workers of America*.
La Federación Occidental de Mineros es, con mucho, la más agresiva de estas dos grandes uniones y está reconocida como la principal organización laboral en el Oeste.
Su enérgica agresividad ha dado como resultado condiciones de trabajo muy mejoradas, jornadas más cortas y un aumento de salario para cada minero de cuarzo, así como para los empleados de molinos y fundiciones en el Oeste.
La United Mine Workers of America, como organización, es en su conjunto más grande que la Federación Occidental, pero su ultraconservatismo raya en el sopor nacido de una timidez extrema, y en nada se parece a su unión hermana en vigor, energía y valor indomable.
La disposición de la Federación Occidental a rechazar las más mínimas incursiones en los derechos de sus miembros más humildes, la capacidad estratégica demostrada por la organización en sus luchas con los diferentes propietarios de minas, y las campañas de organización audaces y enérgicas llevadas a cabo por la Federación, han despertado naturalmente el temor y la aprehensión de los propietarios de minas; y estos temores han sido avivados estudiosamente hasta convertirse en llamas de un odio ciego y furioso por parte de la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton, en el empeño de esta última institución por obtener contratos.
En la actualidad, en muchas partes del Oeste hallamos al Capital empeñado, abierta o encubiertamente, en una lucha encarnizada contra la Federación Occidental de Mineros, para satisfacción y inmenso beneficio de la Agencia Pinkerton.