136 El espía laboral de Pinkerton.
En un artículo suplementario que responde a una opinión disidente, el juez presidente Gabbert tiene esto que decir:
"La Constitución ha investido al Gobernador con el poder de tomar las medidas que adoptó, y este no puede ser llamado a rendir cuentas por el departamento judicial por su actuación, ni puede este último investigar o determinar si existió o no la condición en la que basó su actuación"
Una decisión reciente de la Corte Suprema de las Islas Filipinas constituye una autoridad directa para respaldar esta conclusión.
La Sección 5 de la ley del Congreso conocida como la "Ley Filipina" dispone que los privilegios del recurso de habeas corpus no podrán ser suspendidos a menos que, en casos de rebelión, insurrección o invasión, la seguridad pública lo requiera, pudiendo en cualquiera de tales eventos ser suspendido el mismo por el Presidente o por el Gobernador General, con la aprobación de la Comisión Filipina siempre que, durante dicho período, exista la necesidad de tal suspensión.
El juez Gabbert relata a continuación los siguientes hechos:
Que en virtud de esta ley del Congreso, las autoridades habían suspendido el recurso de habeas corpus en la provincia de Batangas, debido a la existencia de graves condiciones políticas en dicho distrito. El ejército detuvo a un tal Feliz Barcelon, quien intentó obtener su libertad mediante una solicitud de recurso de habeas corpus. El recurso fue denegado, debido a que sus privilegios habían sido legítimamente suspendidos.