los metieron en la cara al policía y lo desafiaron a que les quitara las armas.
Para este momento las calles abarrotaban mineros no sindicalizados y simpatizantes, y la multitud estaba cada vez más irritada. Fue entonces cuando un hombre de aspecto desesperado que se encontraba bajo la influencia delcoh comenzó una tirada contra los mineros sindicalizados empleados en la mina Portland, y varios hombres de la multitud secundaron el grito^i eran del elemen-
The Pinkerton Labor Spy. 103
ment and all unknown to me. There were cries of "Let's go to the Portland and get the s out. We'll get them if we have to burn down the whole g.. d outfit ; they're the gang we want to get first ; that's the dump we want to get rid of."
Some one suggested they look about for arms and then march on the Portland. There were many such remarks made relative to the Portland, but there was not a known man in the crowd.
Como he dicho, la situación se volvía más desesperada a cada minuto, y yo estaba convencido de que en pocas horas estallaría un problema grave; y, además, creía que la mina Portland sería atacada y la propiedad destruida.
Por lo tanto, abordé el tren de las 7.50 a. m. de la línea Short Line con destino a Colorado Springs para poner al cliente al tanto del estado de los asuntos. Antes de salir de Victor, vi a Curz y le dije que vigilara la situación con atención, para que pudiera ponerme al corriente de los acontecimientos a mi regreso.
Dejé Victor a las 7:50 A. M. y llegué a Colorado Springs a las 10:30 A. M., dirigiéndome inmediatamente a la oficina del cliente.