Luego fuimos todos a cenar y no volví a ver a Gehr hasta después de la cena, y entonces la charla giró casi por completo en torno al caso de Jim Ritchie, y al que había entre Hefferle y el otro tipo. A las 10:30 P. M. dejé a Gehr, me fui a mi habitación y me acosté a dormir.
Atentamente,