EL PUEBLO DE LOS ESTADOS UNIDOS CONTRA LA AGENCIA NACIONAL DE DETECTIVES PINKERTON
Nadie tiene motivos fundados de queja contra los detectives, públicos o privados, siempre que se limiten estrictamente a detectar delitos y delincuentes.
Los detectives laborales lo son TAN solo de nombre; pero como, en realidad, no son más que espías perjuros y traidores, no deben ser tolerados en una comunidad honesta.
¿Es el instrumento que vende su alma por dieciocho dólares a la semana y gastos el que tiene la mayor culpa? ¿O no deberíamos considerar más bien como principal culpable a aquel que lo persuade de hacer este vergonzoso trueque?
Por eso afirmamos:
No por ser un miserable sinvergüenza culpamos menos al detective laboral, sino que culpamos tanto más a la institución que lo convierte en tal.
Y al dirigir nuestras declaraciones contra la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton, también nos referimos a todas las instituciones similares.