«Mi querida señorita Woodhouse, mucho, muchísimo se puede hacer cuando uno se atreve a actuar. Usted y yo no debemos tener miedo. Si damos el ejemplo, muchos lo seguirán hasta donde puedan, aunque no todos se hallen en nuestra situación. Tenemos carruajes para ir a buscarla y traerla de vuelta a casa, y vivimos con un estilo en el cual la incorporación de Jane Fairfax no resultaría en ningún momento la más mínima incomodidad. Me disgustaría enormemente que Wright nos mandara un almuerzo tal que pudiera hacerme arrepentir de haber invitado a alguien más que a Jane Fairfax a compartirlo. No tengo esa clase de ideas. Es poco probable que las tenga, considerando a qué he estado acostumbrada. Mi mayor peligro, tal vez, en la administración del hogar, sea justamente el opuesto, el de hacer demasiado y preocuparme poco por los gastos. Maple Grove será probablemente mi modelo más de la cuenta, pues de ningún modo pretendemos igualar los ingresos de mi hermano, el señor Suckling. Sin embargo, mi decisión está tomada en cuanto a prestarle atención a Jane Fairfax. Ciertamente la tendré muy a menudo en mi casa, la presentaré donde pueda, organizaré reuniones musicales para lucir sus talentos y estaré constantemente a la espera de una colocación adecuada. Mis amistades son tan sumamente extensas que abrigo pocas dudas de enterarme en breve de algo que le convenga. La presentaré, por supuesto, de manera muy especial a mi hermano y a mi hermana cuando vengan a visitarnos. Estoy segura de que les agradará muchísimo; y cuando se familiarice un poco con ellos, sus temores desaparecerán por completo, pues en los modales de ambos no hay en verdad nada que no sea sumamente conciliador. La invitaré con muchísima frecuencia mientras estén conmigo, y me atrevo a decir que a veces encontraremos un lugar para ella en la barouche-landau en alguna de nuestras excursiones».
«¡Pobre Jane Fairfax!»—pensó Emma—. «No te has merecido esto. ¡Puede que hayas obrado mal con respecto al señor Dixon, pero este es un castigo que supera todo lo que podrías haber merecido!—¡La amabilidad y protección de la señora Elton!—"Jane Fairfax y Jane