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nydus/Mein KampfPublic
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Importancia de la Oratoria

Ese libro no fue escrito para las masas, sino exclusivamente para los líderes intelectuales de la maquinaria judía para conquistar el mundo; la agitación se condujo con material muy diferente. Esto es lo que marca la diferencia entre la prensa marxista y nuestra prensa burguesa. La prensa marxista fue escrita por agitadores, mientras que la prensa burguesa prefirió llevar a cabo la agitación a través de sus escritores.

Todo esto va de la mano con la tonta ignorancia del mundo que muestra nuestra intelectualidad alemana al creer que un escritor es necesariamente superior en intelecto a un orador. Esta opinión queda ilustrada de la manera más deliciosa en MI LUCHA X9X, un artículo de cierto periódico nacionalista en el que se afirma que uno se desilusiona muy a menudo al ver impreso un discurso de algún orador indudablemente grande. Recuerdo otro artículo que llegó a mis manos durante la guerra; se aferraba a los discursos de Lloyd George, por entonces ministro de Municiones, los examinaba como bajo un microscopio, solo para llegar a la brillante conclusión de que dichos discursos mostraban inferioridad de intelecto y de conocimientos, y que por lo demás eran banales y corrientes. Conseguí algunos de esos discursos encuadernados en un pequeño volumen y tuve que soltar una carcajada al pensar que un simple tinterillo alemán no había logrado captar el sentido de aquellas obras maestras psicológicas en lo que se refiere a influir en el público. El tipo juzgaba los discursos únicamente por la impresión que causaban en su intelecto blasé, mientras que el gran demagogo británico había conseguido producir un efecto inmenso con su ayuda en sus auditorios y, en el sentido más amplio, en el conjunto de las clases bajas británicas. Desde este punto de vista, los discursos de aquel galés fueron realizaciones maravillosísimas, pues denotaban un asombroso conocimiento de la mentalidad de las masas; su efecto de penetración fue decisivo en el más auténtico sentido.

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